A veces buscamos soluciones erradas. Muchas veces queremos apagar el fuego con combustible. Necesariamente el fuego crece. Violencia más violencia solo trae violencia. Es posible encontrar caminos alternativos.

Antonhy de Mello dice: «El médico decidió que había llegado el momento de decirle al peciente la verdad: creo que es mi deber decirle que está usted muy enfermo y que no es probable que viva más de uno o dos días. Debería usted poner en orden sus asuntos. Hay alguien a quien desea ver?

-Sí, respondió el paciente, con un hilo de voz.

-A quién?, preguntó el médico.

-A otro médico», contestó.

A veces es bueno escuchar la voz de otros especialistas, mirar la vida desde otra perspectiva. Esto podría ayudarnos a ser constructores de puentes y no apologista de murallas. El soy así y así moriré no se adecua a nuestro ser de cristianos. Qué bella es la gente que siempre busca crecer en interioridad para ser mejor persona.

Hoy quiero compartir contigo unos puntos que caracterizan a las personas portadoras de luz. Irradian vida y entusiasmo donde van. Existen. Están por ahí entre nosotros, escondiditos, pero no se puede tapar el sol con el dedo. Tienen estás cualidades.

  1. Tienen en cuenta las ideas de los demás. Las valora.
  2. Buscan que todos salgan ganando en la medida de lo posible.
  3. Reconocen que toda persona tiene cualidades y virtudes.
  4. Saben que es frágil y débil como todo el mundo.
  5. Aceptan sus errores si falla.
  6. Aprendieron a moverse sin necesidad de alabanzas ni adulaciones.
  7. Saben comprender las debilidades de los demás.
  8. Saben que su dones y méritos son regalos.
  9. Están felices con el triunfo de los demás.
  10. Son capaces de hacer cualquier tarea si les toca.
  11. Atentas para servir.
  12. Son obedientes cuando hay que serlo. Aceptan que no tienen la última palabra.

La vida interior tiene también sus músculos. Se los puede ejercitar. Así como el cuerpo se acostumbra a una postura, a hacer un esfuerzo, el corazón es también puede adquirir fuerzas inimaginables. Prueba de esto son esas personas buenas y correctas que viven en nuestros pueblos. Las hay, sin lugar a dudas.

Es por eso mismo que la fuerza del interior se define como virtud. Es la potencia del alma para hacer bellas y grandes acciones sin mucho esfuerzo. La gente buena no hace esfuerzo para serlo, son así porque han cultivado su recinto sagrado.