«La sinceridad sin el filtro de la empatía puede ser una crueldad

La compañera útil, necesaria de la sinceridad es la empatía. Decir la verdad y mostrarnos como somos es un rasgo elemental para la confianza y la autoestima, aumentando la confianza en las relaciones humanas.

La empatía es esa capacidad de ponernos emocionalmente en la situación de los demás, del otro.

Ser sincero no significa decir todo lo que pensamos, al comunicarnos con los demás, pero si esa comunicación la tratamos en todo momento con una dosis suficiente de sensibilidad, entendernos siempre será más fácil.» – José Luis Vaquero

🧐 Eso de «yo siempre soy frontal» o «digo las cosas sin filtro» no es, en sí mismo, una virtud. Si esa (supuesta) verdad puede lastimar a otro o si es posible decir eso mismo pero cuidando a la otra persona, entonces sí se acerca a un don.

La sinceridad sin empatía es simplemente crueldad. Desconfía de quien manifieste «Yo sigo siempre lo que pienso». La verdad debe contemplar siempre la valoración de su posible impacto en el otro, incluso es una magnifica opción callar si lo que vas a decir no mejora el silencio 🤫