El Paraguay tiene 406.752k2 ; cada paraguayo ocupa un cierto espacio en el tiempo. Uno es artista en ese metro2 que le toca. Lo puedes volver un jardín del Edén o un pequeño basural. La palabra clave es: La Responsabilidad y el amor a la Patria.

El secreto está en la educación

Nadie elige dónde nacer, pero uno puede decidir cómo crecer. No elegimos nuestras raíces, pero cada uno puede optar cómo podar sus ramas y elegir qué pájaros pueden hacer sus nidos entre sus hojas. No hemos elegido nacer en Paraguay, pero podemos ser el mejor paraguayo que se puede ser. Hay ejemplos de tipazos y mujeres de gran altura en nuestros pueblos.

En este artículo quiero hablarte de ocho puntos claves que considero de gran valor y que hacen la diferencia entre una persona y otra. Un Paraguay nuevo se forma con paraguayos renovados.

  1. Sé buena persona! nadie es perfecto, pero todos podemos ofrecer nuestra mejor versión a los demás. El gran objetivo de nuestras vidas es ser mejores personas, esto plenifica nuestras vidas. Nos hace felices actuar con buena intención. La gente buena, aunque parezca que pierde, siempre gana.
  2. Aprende a disfrutar de los detalles! cada día hacemos pequeñas cosas, nuestros trabajos, el juego con los amigos, el compartir cotidiano. «El truco no consiste hacer lo que gusta, sino en que te guste lo que haces.»
  3. Sé agradecido! No valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, dice un gastado refrán. Pero es la pura realidad. Muchas veces no valoramos lo que somos y tenemos. Basta con ir unos minutos el hospital, los centros de salud, el mismo cementerio para ver los afortunados que somos. Levántate por la mañana y piensa en tres cosas por las que tienes que estar agradecido. Y hazlo, «da gracias!»
  4. No te quejes! La vida está llena de llorones. Si hiciésemos una asociación de llorones y quejones tendríamos hasta sucursales y filiales por todas partes. Algo no te gusta? Cámbialo! No puedes? Serénate. Céntrate en lo que depende de ti. No te quejes, o terminarás tu vida siendo un plagueón más en el montón. Y esto es súper contagioso y peligroso.
  5. Ponte ilusiones! no vivimos de pasado, vivimos de cara al futuro. Si no tienes ilusiones, estás muerto. Póntelas!, búscatelas! Qué te ilusiona? Compra un buen libro, comienza con tu caminata, aprende a ejecutar un instrumento, aprende a pintar, a bordar, a bailar…juega más con los niños…
  6. Ayuda a los demás! no hay nada tan bello y reconfortante que ayudar a los demás. Muchas personas necesitan de ayuda; tú podrías darles la mano con lo que puedas. Cuando hacemos esta ayuda en familia, con los niños, se convierte en una cultura. Aprende a dedicar tiempo ayudando a los demás, es un tesoro muy preciado.
  7. Reparte alegría! hay que trabajar el sentido del humor. Esto no significa que hay que ser chistoso, esto es otro cosa. Sentido del humor es aprender a ver el lado positivo de las cosas y dar un chispazo de luz por donde uno transita. La Madre Teresa decía: «Nadie debería alejarse de ti sin sentirse mejor y más feliz.»
  8. Cuida a las personas que amas! dedícales tiempo, repíteles cuánto las quieres, ten detalles con ellas, sé amable con ellas. Cuáles son las tres cosas más importantes para ti en la vida? Cuánto tiempo dedicas a ellas? Sé coherente.