? El Diccionario de la Real Academia dice de la envidia que es «la tristeza o pesar del bien ajeno», pero esta definición parece algo pálida si consideramos las múltiples manifestaciones de este fenómeno psicológico. Para empezar, señalemos que de la tristeza del bien ajeno a la alegría por el mal ajeno sólo hay un paso, y a esta última también la categorizaríamos como envidia.

Hay muchas formas de envidia y los sentimientos de inferioridad constituyen su piedra angular. La envidia no puede ser entendida en todo su espectro sin considerar las sensaciones de precariedad narcisista y las vicisitudes de las pulsiones agresivas en la infancia, dentro del seno familiar. En efecto, las diversas modalidades de envidia no son sino un eco de los sentimientos de inferioridad y rivalidad sufridos por el niño en su desarrollo psicológico, con padres, hermanos y otras figuras significativas. La envidia instaurada en el carácter del adulto es, por lo general, una reacción ante las experiencias de pequeñez y desvalimiento de la infancia. Esto da cuenta de su universalidad y su frecuente irracionalidad.

En cada persona, la intensidad de la envidia estará en función de sus sensaciones reprimidas de insignificancia. Las manifestaciones de la envidia generalmente nos dirán más de los sentimientos de inseguridad del envidioso que de la personalidad del envidiado.

?En boca de Don Quijote, «Todos los vicios, Sancho, traen un no sé qué de deleite consigo; pero el de la envidia no tal, sino disgusto, rencores y rabias». Otros «vicios» conllevan ese «no sé qué de deleite» porque satisfacen alguna pulsión instintiva (aunque después pueda esto resultar reprobable a la conciencia). Sin embargo, la envidia es en sí una defensa; a saber, una defensa contra la percepción de la propia inferioridad: se odia a otro para no sentir odio contra uno mismo.

¿Cuál es el primer paso personal para sanar la envidia?

¿Envidia buena?
 ? Algunos autores argumentan que la envidia posee, por lo menos, un factor positivo, pues por lo general es un combustible o motivación extra para conquistar el éxito o atributos que llevan a la felicidad. Carl Gustav Jung habla del potencial creativo de la envidia, que apenas sería una de las funciones estructurantes de la psique, pudiendo actuar de forma creativa y propiciar un desarrollo saludable de la personalidad o, por el contrario, quedarse fijada y pasar a actuar en la sombra, de forma inadecuada, repetitiva y destructiva. Al compararnos con los demás pueden surgir estas actitudes: 

?) ??????????ó?: Desear ser como los otros, actuar como ellos, poseer las cosas que poseen. Esta actitud es positiva pues impulsa el progreso, el desarrollo humano y estimula la competición

?) ?? ?????????ó?: Acepta nuestra (real o supuesta) inferioridad. Esta actitud es negativa, pues al conformarse el sujeto deja de dar una contribución para el progreso y el desarrollo humano, llevándole al estancamiento. Sin embargo, no promueve la involución

?) ?? ???????: Desea que los otros pierdan aquello que tienen y que nos gustaría que fuese nuestro. Esta postura es solamente negativa, pues lleva a la involución. El envidioso desea el infortunio y la miseria de aquellos que envidia, quiere que aquellos que son mejores que él se vean reducidos a su nivel.

En resumen, pienso que es posible usar la envidia como un catalizador de energías en la dirección de los objetos envidiados, más o menos como un plan de vida o ambición. Está sería la envidia buena, la emulación, la que no hace daño a nadie, ni a quien la experimenta, ni a aquel que es su objetivo.

? Entonces, podemos decir que no existe una buena y sana envidia. Existe una sana estimulación al ver el logro ajeno, ???? ???? ???????, ?? ??????? ?? ?????? ??? ?? ???? ?????? ?? ??? ????? ? ?? ??? ??.