Cantaba David Bowie aquello de “We can be Heroes, just for one day”.

Es un continuo camino, pasamos por carreteras, rutas de un solo sentido y a veces, son viaductos majestuosos, o incluso surcamos los cielos pasando de un continente a otro. Es la vida el arte de peregrinar; y en cada momento nos vemos movidos y hasta obligados salir del círculo de la tranquilidad para encontrarnos con el reto de aprender algo nuevo, de comer un plato exótico o imparare una lingua nuova.

Desde el mismo comienzo de la Humanidad, el hombre se ve continuamente llamado a trascender su existencia, a resolver conflictos en un momento determinado, a convertirse en un héroe para sobrevivir o salvar al otro. O para salvarse a sí mismo de la condena de la rutina, como dice Arjona “me olvidaba que la rutina es el postre en el menú de los suicidas.”

Decía Carl Jung: “No le bastaba al hombre primitivo con ver la salida del sol, sino que esta observación exterior debería de ser al mismo tiempo un acontecer psíquico. Esto es, que el curso del sol debería representar el destino humano de un dios, de un héroe que no vive sino en el alma del hombre”.

En el interior de cada persona hay un héroe, o sea una persona misma es un héroe capaz de abrir su corazón e irradiar de vida y luz su entorno. Todos somos antorchas en la inmensa noche, y no hay luz pequeña.

Joseph Cambell en El Héroe de las Mil Caras, muestra como las grandes historias, desde los mitos, hasta las novelas o películas de nuestros días, reflejan el patrón que todo “héroe” o ser humano desarrolla ante una situación en la que es “llamado” a realizar un nuevo camino.

Todo aquel que busca autorrealizarse, que busca emprender un camino de desarrollo personal transita por estas 8 etapas que Cambell identificó.

Y es que es muy poco improbable que uno abandone su zona de confort si no se ve obligado a ello, bien por circunstancias externas o bien por insatisfacción interna.

Películas como Matrix, Star Wars, EL señor de los Anillos, Harry Potter y demás son ejemplos clarísimos, arquetípicos, de este camino del que ninguno estamos exento. Prepárate y hagamos juntos este recorrido.

Las 12 etapas del camino del héroe

1.- Mundo ordinario (la zona de confort):

El mundo normal del héroe antes de que la historia comience, es el punto de partida, la zona de confort que creemos segura, inamovible y en la que habitualmente permanecemos dormidos. Sin muchas novedades ni sobresaltos.

2.- La llamada de la aventura (el conflicto):

Al héroe se le presenta un problema, desafío o aventura. Y aunque es poco probable que se nos ordene la custodia de un anillo de poder, es menos probable que algo, imprevisto, nos haga abandonar la zona de confort (un despido, una ruptura, una enfermedad). Cada uno recordará la situación puntual que le hizo salir de ese círculo de lo habitual para embarcarse a algo totalmente nuevo.

Sólo cuando asumimos que un cambio es imprescindible, sólo cuando dejamos de lamentarnos y aceptamos la situación estamos en disposición de encontrar la orientación necesaria para la nueva aventura que nos espera, y así ocurre.

2.- La llamada de la aventura (el conflicto):