No sé si todos recordamos ese saco que nos quedaba grande
y que de un momento a otro encajaba a la perfección.
A mí sí que me pasó, es mas, aún hay sacos que me queda grande.

Un año nuevo, un mes nuevo  puede verse un poco así ¡grande!
y como niños nos puede asaltar la pregunta:
¿Será que vamos a crecer?

Pero ojalá de niños fuéramos conscientes de lo valioso de serlo
y no perdiéramos el tiempo en tratar de ser mayores.

No nos quedemos en que va pasar al final de este año,
disfrutemos lo que hoy somos, arriesguémonos, fracasemos.
empecemos una y otra vez, no nos rindamos.

Y al final, no miremos nuestros éxitos,
mas bien, que sea momento para mirar si hemos vivido,
si hemos disfrutado.

Texto: Alexánder