🌸 Aquella mañana, el anciano trajo su silla en la sombra del frondoso lapacho que tenía detrás de la casa. A sus nietos les gustaba escucharlo porque tenía la fama de ser el más sabio de la región. Fue ese día, que reunidos en círculo sapiente, les habló magistralmente de los seis secretos de del hombre prudente: 

1.Nunca des por sentado algo si no los sabes bien.  Suponer las cosas, sin tener los suficientes datos no es el mejor camino. Podrías llegar a herir a algunas personas.

2. No conjetures ni trates de adivinar las cosas porque puedes dar una opinión o conclusión incierta (sobre algo o alguien) basada en información insuficiente.

3. Cuando emites una opinión, aclara que no estás muy seguro.

4.No lo moralices todo como si estuvieras haciendo una guía sobre la base de lo bueno o lo malo, lo correcto o lo incorrecto. La moralización también surge de una inflación del yo, una sensación de ser justo en frente del otro. Quien se cree para decirme esto. Yo soy más bueno que él.

5. No generalices las cosas. Cualquier afirmación que se atribuya a la totalidad de un grupo o de una persona, es movido por la ignorancia o la mala intención.

6. No seas sarcástico. El lenguaje burlón, despectivo o irónico destinado a transmitir desprecio o insulto no te hacen buena persona.

🦅Cuentan que fue la última vez que habló, luego se fue apagando poco a poco. Se extinguió como leña seca consumida por el fuego.